El 2025 fue un año en el que la tecnología avanzó en varias direcciones al mismo tiempo. No necesariamente vivimos revoluciones, pero sí movimientos que despertaron conversaciones, decisiones internas y nuevas formas de mirar la infraestructura empresarial.
La llegada de Windows 11 y el fin de soporte de Windows 10 obligó a muchas organizaciones a detenerse y evaluar la capacidad real de sus flotas
uno de los movimientos más comentados fue el de los procesadores diseñados para ejecutar IA directamente en el dispositivo. Equipos con IA integrada dejaron claro que el computador de hoy ya no es solo potencia bruta: Es un punto de inteligencia dentro de la arquitectura de TI.
Mientras todos hablaban de IA en aplicaciones, contenido y productividad, hubo otro espacio donde la inteligencia artificial comenzó a ganar terreno: la gestión documental. Es una tendencia más silenciosa, pero muy relevante para sectores donde la información física y digital es crítica para operar